Interpol – Marauder (Rock, Post-Punk Revival)

Calificación: 8+/10 (Recomendación Auditiva)

Marauder podría ser el mejor lanzamiento de Interpol desde su álbum debut, Turn On The Bright Lights. Puede que no tenga canciones tan llamativas como en discos pasados, o también que no sea un cambio de estilo innovador para la banda, pero Marauder logra brillar por ser rock de tan alta calidad que escucharlo de principio a fin es simplemente un orgullo. El haberse aventurado a quitar la ambientación plástica que sus últimos discos cargaron para ahora crear un sonido más crudo, energético y palpable puede que sea en gran parte el responsable de este éxito.   

Puede que muchos fans de Interpol me crucifiquen después de decir esto, pero ya hace tiempo que no disfrutaba un disco de Interpol. Después de probar las aguas del oasis que fue Turn On The Bright Lights, mi sed por esta banda nunca fue satisfecha otra vez ya que cada nuevo lanzamiento lograba agregarle elementos innovadores a su formato estándar Post-Punk, pero con el costo de que no siempre funcionara. Antics hizo un excelente trabajo creando canciones nuevas como “Evil” y “Next Exit”, pero la poesía nórdica y la instrumentación que la acompañaba (como en “Not Even Jail”) llegaban a hacer del disco en una bolsa mixta de canciones. Our Love to Admire le dio más energía y movimiento a la banda con canciones tan explosivas como pegajosas, pero el disco bien pudo tener 9 canciones porque las todo lo posterior a “Who Do You Think” llegaba a ser sedativo, además de que sufría de tener muy buenas canciones entre algunas mediocres. De su álbum Interpol prefiero no hablar. El Pintor le dio ese regreso nostálgico a Interpol con un sonido más parecido a todo su material temprano, y de una forma más cohesiva y coherente que nunca, aunque un tanto predecible.

Ahora con Marauder, Interpol decidió no recargarse tanto en esa ambientación en eco (aunque obviamente la usan para sus guitarras porque ya hasta se podría ver como su firma) para que cada ritmo, melodía, sonido sea más palpable que nunca antes. Cuando las guitarras dobles y los ritmos separados en canales de “If You Really Loved Nothing” inician, uno puede sentir y ver a Daniel Kessler tocar la guitarra; ya no hay un aura que los haga verse distantes y lejanos, y han decidido como banda de Rock que esta vez sí van a hacer un disco de rock.

La energía que los instrumentos y Paul Banks traen a la mesa esta vez también ayuda a que uno lo disfrute tanto. Con un rango vocal más amplio de lo que Banks había tenido en mucho tiempo (excepto en Interpol, pero de ese disco no hablo) y ritmos que explotan sin la necesidad de tener más que 2 guitarras, una batería y un bajo, Marauder protagoniza a la banda por primera vez en mucho tiempo, y no al productor. Esto no significa que la producción es tan cruda que no hay nada que escuchar, solo que esta vez las finezas son más sutiles que antes: las dobles percusiones de “Complications”, los sintetizadores y la voz con ecos en reversa de “Mountain Child”, o la ambientación callada de “It Porbably Matters” son algunos ejemplos de esto.

Mi fe hacia Interpol ha regresado por fin.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.