The Delines – The Imperial (Pop, Americana)

Calificación: 8/10 (Recomendación Auditiva)

Discos tan básicos en sus sonidos y complejos en su concepción no salen a luz con tanta facilidad hoy en día. En The Imperial no hay fuegos artificiales, bombas de sonido o sorpresas no premeditadas, prefiriendo enfocarse en crear pura hermosura en su composición y ejecución.

Desde que escuché a Good Thing de Leon Bridges el año pasado ya había olvidado lo placentero que puede llegar a ser un disco cuyo enfoque no es “llegar más allá” del status quuo artístico y sobresalir de entre los demás. Hay artistas que quieren presumir sonidos nuevos e ideas innovadoras, hay artistas que buscan estar a la vanguardia día tras día para no quedarse atrás, pero también artistas que simplemente quieren sentir y hacernos sentir. Escuchando los acordes de piano de “Roll Back My Lfie” es fácil ver que The Delines pertenece a este tercer grupo de individuos cuyo psique emocional es mayor a su ser experimental. 

The Imperial de The Delines es un disco de Pop Americana. Punto. Podría hablar de los instrumentos que usan, o de lo distintiva que es la voz frágil de Amy Boone, o que la guitarrista es la misma que la de The Decemberists, o cualquier otro hecho interesante que encuentre con una búsqueda con Mr. Google, pero la realidad se mantendría igual: The Delines es un placer no innovador para escuchar.

Lo que hace a este disco tan emotivo de entre tantos discos en un mar de ideas genéricas es el aura de fragilidad que este transmite sin la necesidad de deletrearlo. Entre la voz apagada, calmada y frágil de Boone y los instrumentos que son tocados con tal delicadeza que es imposible encontrar un Drop no uniforme a lo largo de todo el disco, The Imperial transmite una bola de sentimientos simplemente siendo.

Aquí es donde me pondría a definir a cada canción y cuál es su fortaleza y debilidad, pero francamente la lista sería un tanto redundante; no es interesante en sí el cambio de canción a canción pero la ejecución y los sentimientos que cada una implementa. Tomen como a ejemplo “Holly The Hustle”: Riffs de guitarra electroacústica adornan el canal derecho de forma calmada mientras Boone cuenta una historia llena de sufrimiento y dolor junto a una guitarra acústica callada y un adorno de piano menos callado pero no menos en el fondo para ambientar a la música. El resultado es tan doloroso, emotivo y hermoso como su letra melodramática se lo merece, y ningún tipo de experimento de sonido hubiera mejorado lo que ya es en sí un logro.

Las letras del disco son en general piezas de oscuridad y depresión que le dan a este disco ese sentimiento extra de nostalgia y dolor a la música. Ya sea en un formato de cuento corto como en “Holly The Hustle” o en la forma de un arrepentimientos personal como en “That Old Haunted Place”, tristeza permea a este disco con una magnitud igual o mayor a la que la música transmite.

Se vale llorar.

Mejores Canciones: The Imperial, Roll Back My Life, Cheer Up Charley

Peores Canciones: …

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